Hace unos años mamá se anotó en un centro de jubilados que organizaba viajes a centros turísticos. Llegó el viaje a Cataratas y la ayudé a equiparse. Le pregunté qué necesitaba...me contestó muy segura: un cosito para hablar. Eso es un celular. Le compré uno con funciones básicas y le enseñé a usarlo. La mañana siguiente sonó el teléfono de mi casa a las 9.00 am...horario inconveniente para un Domingo. Ante mi "hola" escuché la frase casi en tono desesperado: hola Irca...tengo un celular. Le expliqué que confundió el número...cortamos y me fui a dormir. 10.30 volvió a sonar mi teléfono. No alcancé a contestar siquiera y escuché: Irca...no sabés lo que me costó comunicarme...
Cada tanto me pido que le actualice algún número...y limpio la lista de llamadas. Al ver las llamadas salientes veo los números conocidos...y la policía, bomberos y defensa civil. Parece que para hacerme una llamada a mi, primero hace unas cuantas fallidas a los números asociados al marcado rápido. Un día me comentó que las chicas que atienden el número de la policía son muy amables...se despiden muy bien cuando se dan cuenta que no hay crímenes por reportar.
Cada tanto me pido que le actualice algún número...y limpio la lista de llamadas. Al ver las llamadas salientes veo los números conocidos...y la policía, bomberos y defensa civil. Parece que para hacerme una llamada a mi, primero hace unas cuantas fallidas a los números asociados al marcado rápido. Un día me comentó que las chicas que atienden el número de la policía son muy amables...se despiden muy bien cuando se dan cuenta que no hay crímenes por reportar.
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