miércoles, 25 de diciembre de 2013

El ritmo pudo más que las recomendaciones

Desde siempre se festeja el 21 de septiembre como día de la primavera y día del estudiante...hace unos años me enteré que también se está festejando el día del jubilado. Organizaron un asado en una quinta y todo el centro de jubilados asistió. Mamá andaba con dolores en las piernas...sabía que las pistas de baile no la iban a tener ellas por indicación del médico y recomendación familiar.
A la vuelta del día de campo tuvo que ir directamente a la guardia buscando que le receten algo para el dolor. Pasado el cuadro y ya un poco más tranquila me confesó lo que pasó: estaba sentada mirando como bailaban...sabiendo que ella no sería de la partida esta vez hasta que se acerca un compañero jubilado y la invita a bailar. Con una sonrisa rechazó el ofrecimiento, explicándole que no podía por su problema en los meniscos. En el medio de la charla termina la canción y el DJ no tuvo mejor idea que poner Bombón asesino. Y si...mamá se olvidó de su dolencia y se dejó transportar por la melodía de Los palmeras. Hoy está pagando las consecuencias...le recordé aquello de "Sarna con gusto no pica" y me retiré de su casa...

De amores

No hay tema tabú entre mamá y mi Tutu...pareciera que se cuentan todo y se dan consejos incluso.
Mi madre le pide que vuelva a estudiar, que con un título va a conseguir un mejor trabajo...y mi Tutu le dice que es joven todavía y que se podría conseguir un novio. Me parece que tiene que ver con la publicidad de la compañía que provee internet en la que una señora grande reincide en el amor. Mamá descartó la idea y aportó datos: si cuando recién enviudé..teniendo candidatossss...no salí con nadie...ahora menos. Perdón? Candidatossssss? Parece que en las épocas del coro algún compañero le tiró onda...y cuando cantaba tangos en las peñas tuvo algún admirador. Ahora entendí su alejamiento de los escenarios...

Salvando las distancias

Si digo que es siglo de las comunicaciones no digo nada nuevo...y que está al alcance de muchos tampoco. Pues bien...mamá tiene una tableta para poder usar skype cuando estoy de viaje.
Desde entonces se arma la mesa para almorzar de la siguiente manera: 2 platos, 2 vasos, una botella de algo frío y la tableta. Inician skype e inician una teleconferencia conmigo que, con 3 horas de diferencia horaria, apenas estoy terminando de desayunar y ellas me muestran lo que están comiendo. Mientras mi Tutu pone la mesa mamá se peina para que la cámara la tome bien. :)
La semana pasada me dicen "hoy te hablamos desde la netbook". Pregunté por qué no usar la tableta. Silencio de mi Tutu...aclaración de mamá "Rocío no la sabe usar". Con carpa la llamó ignorante tecnológica...por segunda vez. Todavía no asume que ella sea la única que tenga skype y no se pueda comunicar con hijas y nietas que viven en Corrientes. Indignada está...por qué es que no tienen - me pregunta y reitera...y reitera. Quizás los reyes magos le traigan a mi Tutu un celular que tenga Skype...así mi madre tiene alguien más con quien hablar...

2 son compañía

Desde hace aproximadamente un mes, mi Tutu está trabajando a la vuelta de la casa de mi madre. Un día pasó a descansar...otro a saludar...y ahora va a diario a almorzar y charlar un rato.
Se ubican en una parte de la mesa en ángulo exacto para ver la novela mientras almuerzan. A menudo se queja de este sistema formal de trabajo que hace que "la nena" tenga que volver a la oficina sin ver el final del capítulo. Cada noche me adelanta el plato que le preparará...quiere estar segura que está dentro de los favoritos de la muchacha...se indignó cuando vio que la madre la da lo que queda de la noche para que se lleve como almuerzo. No lo dice con todas las letras...pero pretende que le cocine cada mañana y le de un tupper con entrada, plato principal y postre. Indignada por el día que le dieron arroz, tomate y media milanesa. Para corregir la falta al día siguiente le preparó milanesa con papas fritas y huevo...una milanesa entera - enfatizó.
Hace unos días se enteró que le gusta la comida agridulce...llamó a una amiga para que le pase recetas...quiere lucirse preparándole la comida que en la casa no le hacen...

El cosito para hablar

Hace unos años mamá se anotó en un centro de jubilados que organizaba viajes a centros turísticos. Llegó el viaje a Cataratas y la ayudé a equiparse. Le pregunté qué necesitaba...me contestó muy segura: un cosito para hablar. Eso es un celular. Le compré uno con funciones básicas y le enseñé a usarlo. La mañana siguiente sonó el teléfono de mi casa a las 9.00 am...horario inconveniente para un Domingo. Ante mi "hola" escuché la frase casi en tono desesperado: hola Irca...tengo un celular. Le expliqué que confundió el número...cortamos y me fui a dormir. 10.30 volvió a sonar mi teléfono. No alcancé a contestar siquiera y escuché: Irca...no sabés lo que me costó comunicarme...
Cada tanto me pido que le actualice algún número...y limpio la lista de llamadas. Al ver las llamadas salientes veo los números conocidos...y la policía, bomberos y defensa civil. Parece que para hacerme una llamada a mi, primero hace unas cuantas fallidas a los números asociados al marcado rápido. Un día me comentó que las chicas que atienden el número de la policía son muy amables...se despiden muy bien cuando se dan cuenta que no hay crímenes por reportar.

Trabajo en cooperativa

Antes de irme de viaje le dejé a mamá una bolsa con ovillos de lana y le enseñé a tejer cuadraditos al crochet para, eventualmente, fabricar un acolchado. No es que necesitara abrigo...era más para mantenerse ocupada...a manera de terapia.
Justo en esos días Patrick, el alemán, rompió con su novia y andaba algo cabizbajo y meditabundo. Intentó darle consejos...en español. No dieron resultado...el muchacho seguía deprimido...hasta que una tarde le consiguió una aguja de crochet y le enseñó a tejer los mismos cuadraditos que ella estaba haciendo. No es que el muchacho precisaba ayuda...era simplemente para mantenerse ocupado. La "terapia" indicada por mamá consistió en tejer mirando las repeticiones de El chavo. Sule, la turca, para no ser menos, consiguió otra aguja y se plegó a la tarea. Hoy la manta está terminada y cuando la muestra a sus amigas señala los cuadraditos hechos por aquellos extranjeros amigos. Los reconoce por la combinación de colores...a Sule le gustaba la combinación de celeste y blanco y Patrick carecía totalmente de talento cromático...nunca mezcló colores oscuros con claros...los suyos son en general oscuros...y no siempre le salían cuadrados. Lo importante es que Patrick superó la ruptura con su novia y Sule la pasó también que prometió volver este verano.

Crisol de razas

Desde que abandonamos la casa familiar, han quedado disponibles 2 habitaciones que se suelen usar para dar albergue a extranjeros que desean un lugar para pasar sus días mientras visitan la ciudad.
Una especie de hostel. La única condición que se le impone a los huéspedes es que quieran a los gatos...o aunque sea a Mamita y Pinky...las mascotas hogareñas.
El año pasado coincidieron en tiempo y espacio Patrick y Sule. Alemán y turca respectivamente. Mamá no habla otro idioma más que el castellano y una que otra interjección en guaraní. El invierno fue crudo en Buenos Aires y muy temprano se congregaban en la cocina. Mamá cocinaba y hablaba...explicaba lo que hacía y los turistas miraban y acotaban en su idioma. Tomaba la cuchara y decía "cu-cha-ra". Luego Patrick lo decía en alemán y Sule en turco. Nunca entendí el motivo de tal ejercicio...solamente puedo decirles que fue entretenido...para ellos.